(Referencia de «La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud», en Escritos 1 , de Jacques Lacan)

Teresa Monreal*

Saussurre nació en Suiza 1857 y murió en 913. Jakobson lingüista ruso nació en 1896 y murió en 1982. Son 50 años de diferencia entre uno y otro

Del Curso de lingüística general de Saussurre la parte que nos interesa es el Capitulo V.

En él habla de que en la lengua todo se basa en diferencias y en relaciones. Tanto las relaciones como las diferencias entre los términos… se despliegan en dos esferas distintas.

Cada una de esta estas esferas genera cierto orden de valores que corresponden a las dos formas de nuestra actividad mental.

La relación sintagmática

Las relaciones de las palabras están fundadas en el carácter lineal de la lengua, es decir en su encadenamiento, ya que es imposible pronunciar dos elementos a la vez. A estas combinaciones que se apoyan en la extensión las llamar sintagmas, y a las relaciones que se establecen relaciones sintagmáticas En estas conexiones un término solo adquiere su valor por oposición, porque se opone al que le precede, al que le sigue, o a ambos, y se da in presentia. El sintagma se compone siempre de dos o más unidades consecutivas (por ejemplo: si hace buen tiempo, saldremos.). Se da en el discurso.

La noción de sintagma no sólo se aplica a las palabras, sino también a los grupos de palabras, y también a las unidades complejas de toda dimensión y especie (palabras compuestas, derivadas, miembros de oración, oraciones enteras).

Además no solo hay que considerar las relaciones que unen las diversas partes de un sintagma sino también la relación que enlaza la totalidad con sus partes. Las relaciones sintagmáticas registran la idea de un orden de sucesión. y de un número determinado de elementos.

Las relaciones asociativas.

Las palabras que tienen algo en común se asocian en la memoria, en base a relaciones muy variadas. Esos términos que presentan algo de común se asocian en base a la naturaleza de las relaciones que los atan en cada caso, y crean tantas series asociativas como relaciones diversas haya. Por ejemplo; con enseñanza podemos hacer una serie (enseñanza, enseñar, enseñemos), el elemento común a todos los términos, el radical, el prefijo; Pero otra serie podría estar basada en el sufijo (enseñanza, templanza, esperanza, tardanza, etc.)

También la asociación puede basarse en la analogía de los significados (enseñanza, instrucción, aprendizaje, educación, etc.), o, en la simple comunidad de las imágenes acústicas (enseñanza, lanza)

Es decir que una palabra cualquiera puede siempre evocar todo lo que sea susceptible de estarle asociado de un modo u otro. Un término dado es como el centro de una constelación, es el punto donde convergen otros términos coordinados cuya suma es indefinida. Los términos de una familia asociativa no se presentan ni en número definido, ni en un orden determinado. Es un no-orden. La conexión asociativa une términos in absentia, esto es fuera del discurso.

Jakobson retoma y complejiza los estudios de Saussure, hace una reelaboración de este doble eje ligándolos con las figuras retóricas.

Las relaciones asociativas y sintagmáticas de Saussure, pasaran a nombrarse como operaciones de selección y de combinación.

Operación de selección

Los elementos lingüísticos entre los que llevamos a cabo la operación de selección están ligados por grados de semejanza y se hallan disponibles in absencia o en abstracto. Esta selección, se hace al mismo tiempo que otra operación complementaria, la sustitución.

Operación de combinación

Consiste en disponer los elementos seleccionados en una cadena. A esta operación la llama contextura. Estos elementos mantienen entre si una relación de contigüidad.

La operación se produce en presencia, (como la sintagmática de Saussure) su modo de relación es externo.

En ambas operaciones el signo lingüístico se ve remitido a otro conjunto de signos lingüísticos En el caso de la operación de selección, mediante una relación de alternación y en el caso de la operación de combinación, mediante una relación de yuxtaposición.

En la pg. 79 dice: “una unidad significativa determinada puede sustituirse por otros signos más explícitos del mismo código, revelando así su sentido general, mientras que su significado contextual viene definido por su relación con otros signos dentro de la misma serie”

Jakobson estudia el problema de las afasias en base a estas consideraciones lingüísticas. Dice que en las afasias se ven perturbadas o bien la capacidad de selección o la de combinación.

La pérdida de la capacidad de selección produce un trastorno de semejanza. Al no poder seleccionar signos, la primera dificultad es elegir el sujeto de la frase y por tanto es difícil comenzar una frase. Hablan solo cuando se le pregunta, o para completar los enunciados de otras personas.

Suelen utilizar palabras genéricas como cosa para referirse a objetos, o realizar para referirse a verbos.

Como la capacidad de contextura no está afectada, emplean variantes ya contextualizadas, del término que quieren designar como fumar en lugar de pipa, o muerto para referirse al color negro (son procedimientos que se podrían calificar de metonímicos).

Tienen serias dificultades para entender el sentido metafórico o figurado de palabras y expresiones.

La perdida de la capacidad de combinar los signos lingüísticos ya sea en el nivel léxico o en los rasgos fonéticos produce un trastorno de la contigüidad.

No pueden discernir entre unos términos y otros, no pueden formar frases y proposiciones.

Se pierden las reglas sintácticas, el orden de las palabras se vuelve caótico. Y desaparecen los vínculos de coordinación y subordinación gramaticales.

En el primer caso el enfermo no consigue captar la función distintiva que opera entre palabras semejantes u opuestas.

En el segundo caso el afásico no puede construir el sentido.

El estudio de las afasias esclarece para Jakobson los procedimientos de la construcción de cualquier discurso. Para él los procesos de la construcción de cualquier discurso consisten en las figuras retóricas de la metáfora y la metonimia. Dice que ambos procesos operan continua y simultáneamente.

En la página 95 dice: “Dos son las directrices semánticas que pueden engendrar un discurso, pues un tema puede suceder a otro a causa de su mutua semejanza, o gracias a su contigüidad. Lo más adecuado sería hablar de desarrollo metafórico para el primer tipo de discurso y desarrollo metonímico para el segundo, dado que la expresión más concisa de cada uno de ellos se contiene en la metáfora y la metonimia respectivamente”.

Para Jacobson mientras se mantiene la capacidad distintiva –discernir entre lo que es semejante y no lo es- se mantiene la facultad de pensar en términos de juicio, de ecuación. De ahí infiere la definición de metáfora: Una metáfora tiene la estructura de un juicio, e incluso equivale a él.

También ilustra los comportamientos lingüísticos a partir de un experimento realizado con niños a los que se les presentaba una palabra y se les pedía que expresasen lo primero que se les ocurriese. Llego a la conclusión que todas las respuestas consistieron en una operación de sustitución bien en una operación e combinación. La palabra fue “cabaña”.

– se ha quemado —— mero contexto narrativo.

– es una casa pequeña pobre —— contigüidad de posición (contextualización) antónimo, sustitución por contraste semántico y semejanza semántica.

– cabaña —— sustitución tautológica, identidad semántica.

– choza-chamizo —— sinónimos, sustitución por semejanza semántica.

– palacio —— antónimo, sustitución por contraste semántico.

– cueva, madriguera —— metáforas, semejanza semántica.

 -lecho de paja-pobreza —— metonimias, contigüidad.


* Trabajo presentado en la clase del 23 de febrero de 2019 de la Antena Clínica de Bilbao, Curso 2018 – 2019, dedicado a «La letra en el inconsciente» en «El Seminario sobre «La carta robada»», «La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud» y «Lituratierra», de Jacques Lacan